Archive for the ‘Historias felinas’ Category

Una ‘Calcetines’ acosada

Friday, March 26th, 2010

[* Vídeo desaparecido en combate;-)]

Cuando nacieron los cachorros de Menorca, Figo, muy en su papel de gato señorito ofendido, no volvió a pisar la cocina, ilegalmente ocupada por los intrusos. Se hubiera dejado morir de hambre si no hubiéramos trasladado su plato de comida a la otra punta de la casa.

Calcetines andaba ido. Siempre le tocaba salir por patas o ejercer, aun sin árboles, de barón rampante. Más o menos como esta ‘Calcetines’ (los tricolores son chicas, decía Servidora). Igualico.

(Gracias, Dinora)

“Un señor le sirve cada día a su gato ¡gambas a la plancha! ¡Por sus animales los conoceréis…!”

Saturday, December 5th, 2009

Entrevista en La Vanguardia a Ricard Adán, veterinario, especialista en comportamiento animal, autor del libro Anécdotas de veterinarios.

Víctor-M. Amela

“Si el animal se comporta indebidamente, ¡ignórele! Es más lento pero más eficaz que los castigos. Y si se porta bien, carantoñas”

—¿Cuántos animales han pasado por sus manos?
—En 18 años, ¡miles! Tengo casi 4.000 fichas en mi consulta… Y además colaboro con protectoras de animales.

—¿Qué es lo mejor de este trabajo?
—La amistad. La señora María entra ¡cada día! con su perro a saludarme en mi consulta, durante su paseo. Hay mascotas de familias que trato desde su nacimiento, y se crean vínculos fuertes… ¡No dude de que la vida de barrio existe en buena medida porque los vecinos sacan a pasear a sus perros!

—¿Tener una mascota te socializa?
—Sí, e incluso en el caso de niños autistas, discapacitados mentales y ancianos.

—¿Aconseja regalar mascotas a niños?
—Si el niño es mayor de tres años y le enseñamos a responsabilizarse del bienestar del animal, sí: aprenderá a cuidar.

—En lo de las mascotas ¿hay modas?
—En perros, hace años se llevaban los pastores alemanes, luego los labradores, luego los bulldog franceses, y ahora los carlinos, unos perros pequeños, feúchos y divertidos.

—Ayer vi a un señor con uno en el brazo.
—¡Hay perros que nunca han tocado el suelo!

—No todo serán perros en su consulta.
—Gatos, aves, reptiles… Quien tiene reptiles en casa tiene varios: ¡hay casas que son junglas! También viene un cerdo vietnamita.

—Salía uno en la serie Porca Misèria.
—A ese tuve que sacrificarlo yo… Al término del rodaje tragó algo que no debía y me llegó moribundo. No pude salvarlo. Sucede mucho con perros, y hay que operarlos.

—¿Qué tipo de objetos se tragan?
—Hace poco a un perro le extraje algo que le obstruía el intestino: ¡resultó ser un tanga! ¡No dejéis tangas al alcance del perro…!
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Il gatto è mobile

Friday, December 4th, 2009

• Por Enrico Caruso

En la boca del lobo

Thursday, April 23rd, 2009

El elefante y el gato

Tuesday, April 21st, 2009

—Tú tendrás trompa, pero yo tengo bigotes.
—Ya. Los tendrás. Que lo que es ahora…
—¡A que te muerdo la oreja!
—Ssss… Calla, que viene nuestra mascota…

¿Gato y en botella?

Monday, March 2nd, 2009


¡Gato!:-D

Por esa moto, yo no sé qué te diera

Sunday, December 21st, 2008

Por cada visita, un bufido;
por una latilla, un ronroneo;
por esa moto… yo no sé
qué te diera por esta moto.

Calcetines dixit;-)

Figo salió a buscarle la camiseta.

‘Patas de gato’

Thursday, November 6th, 2008

Este cuento lo publicamos en enero de 2006, cuando Calcetines y una servidora éramos cocteleros. Desde que nos trasladamos, hemos ido rescatando algunos de los muebles de la otra casa. Otros se quedaron para siempre en el fondo del mar, y ahí están bien.

Calcetines considera que merece la pena llevarlo de nuevo a portada. Por una vez, y sin que sirva de precedente, vamos a fiarnos de su instinto;-)
Así era la historia. Y así se la contó a Ginés una gata.

♣ ♣ ♣

Presten atención a este relato, tiene una misión importante que cumplir.

Nos lo envía desde Las Palmas de Gran Canaria su autor, Ginés Cedrés, músico, cantante, guitarrista; alma y vida de Los Salvapantallas y Los Coquillos.

En realidad, fue cosa de dos: junto a Ginés colaboró su novia, Ira. Perdón, su exnovia (el lapsus es suyo). Ira le echó una mano.

Gracias, Ira. Gracias, Ginés.

«Patas de gato»

Érase una vez una gatita siamesa muy linda y muy blanca llamada Morrussa.

Morrussa vivía en un viejo caserón en Santa Brígida con vistas al barranco de Guiniguada.

La casa tenía un gran salón, grandes habitaciones y también un enorme jardín.

La gata no conocía a nadie ni sabía nada de otros gatos; vivía muy cómoda y calentita en un cojín muy grande. Su dueño la había adoptado de pequeñita y había cuidado de ella muy bien; tanto, que no salía de la casa.

Un día, Morrussa, asomada en la ventana, vio a un precioso gato atigrado, guapísimo, de lo más chulo, y que paseaba delante de la casa. “¡¡¡Guau!!!, qué gato más lindo”, se dijo ella. ¡Uy, perdón!: “¡¡¡Miau!!!, qué gato mas lindo”, se dijo.

Esa misma tarde, al dueño de la casa se le olvidó cerrar la puerta del jardín, y el gato entró y sigilosamente se escondió detrás de unos arbustos.

Morrussa, que lo había visto desde la ventana, bajo rápidamente al jardín a conocerlo. El gato le dijo que se llamaba Lolo y estuvieron largo tiempo hablando de sus viajes por los montes, barrancos y pueblos de Gran Canaria.

Lolo había estado en Telde, en Arucas, en Maspalomas, y, en fin, le contaba a Morrussa las aventuras con sus amiguitos gatunos y lo maravilloso que era comer con ellos cuando coincidían en sus viajes.

Lo que más llamó la atención a Morrussa de Lolo eran las cicatrices que tenía en sus patitas y, muy curiosa, le preguntó:

—¿Y eso? ¿Cómo te lo has hecho, Lolo?

Y él respondió:

—Verás, cuando voy en busca de comer y no queda más remedio que ir a los basureros que me encuentro en el camino, al abrir las bolsas con mis patitas, hay todo tipo de basura mezclada. Es muy difícil coger la comida: ¡los vidrios y las latas son los mas peligrosos!

—Así que los cortes de mis patas son de las botellas y vasos que los humanos tiran a la basura. ¿Y sabes qué pienso, Morrussa?, que como sigamos así, ¡los gatitos nos vamos a quedar sin patas!

—¡No puede ser!, dijo Morrussa, ¡¡¡gatos sin patas!!!! Sólo con cabezas y cuerpos… Esto hay que arreglarlo, ¿quién nos puede ayudar?…

A lo que Lolo respondió:

—Mi tío, un gato llamado Zanahorio, me dijo que en el pico mas alto de la isla, en el Roque Nublo, hay un cacharro donde está organizada toda la información del mundo, que tiene respuestas para cualquier pregunta… Dicen que se llama ‘Internet’.

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Misión imposible

Friday, October 31st, 2008

Que no, que es imposible. Al menos, sin ir más lejos, para Calcetines. Y aquí por entre el teclado mientras escribo, para la bola blanca llamada Figo.

Habilidades no les faltan, que conste, el uno para las letras y el otro para los árboles. Por ejemplo. Pero el_más_difícil_todavía que intenta este colega suyo, he de reconocerlo, no figura entre sus números.

¿Logrará este intrépido felino hacerse con el botín? ¿Y zamparse lo que hay dentro? Mejor no apostamos. Me da a mí que a este gato le encantan los cacahuetes.

(Gracias, Glo)

Yo quiero un gato negro

Thursday, October 16th, 2008

Volevo un gatto nero. Es un decir, porque ya tengo uno blanco señorito y otro de varios pelajes callejero. Pero así dice la canción, y nunca es tarde para que alguno que otro se aplique el cuento. Aunque no sea negro.

Uno, uno solo, sólo uno… Por aquí, aquí, aquí o aquí
Adopta un gato: no lo compres. Bianco o nero, è igual;-)

• Los artistas: Piccolo Coro dell’Antoniano. Zecchino d’Oro 1969.