Archive for May, 2010

‘La mirada salvaje’

Thursday, May 27th, 2010

¡Qué mirada! ¿A que parece que estuviera ahí mismito?

‘La mirada salvaje’, Exposicion Fotográfica de Andoni Canela, en colaboración con la Fundación Biodiversidad. Museo de Ciencias Naturales. José Abascal, 2. Madrid. Hasta el 12 de septiembre.

Linces, osos, zorros, urogallos, rebecos, corzos, jabalíes, ciervos, águilas, tejones, cigüeñas, garzas, flamencos, abejarucos, marmotas, quebrantahuesos, salamandras, herrerillos… Cuarenta especies de la fauna ibérica fotografiadas en plena libertad, sin alterar su entorno.

• Más información, Agencia Kairos

En algún lugar de la historia, fuimos del mismo clan

Saturday, May 22nd, 2010

“El futuro en un tiempo no existía. Cualquiera mayor de 25 era de una vejez no imaginada… y sin embargo… detrás de cada una de nosotras, nuestros ojos”.

(Gracias, reina;-)

‘Regular, gracias a Dios’, memorias de José Antonio Labordeta

Sunday, May 16th, 2010

“El cantautor, de 75 años, ha querido contar toda su peripecia vital en este libro en el que aborda sin tapujos su enfermedad y recuerda su infancia durante la Guerra Civil, su boda con su mujer, Juana, los años pasados en Teruel recién casado, su breve estancia en Aix-en-Provence como profesor, sus vivencias como cantautor durante la dictadura, la vida en Zaragoza y su experiencia televisiva con Un país en la mochila”.

—¿Cómo se encuentra?
—Pues como dice el libro, regular, gracias a dios.

‘Nada más’ / ‘Nunca jamás’, por Atahualpa Yupanqui

Thursday, May 13th, 2010

Nada más (Atahualpa Yupanqui).
En homenaje a Che Guevara.

Teniendo rancho y caballo
es más liviana la pena.
De todo aquello que tuve
sólo el recuerdo me queda.

Nunca jamás, canción alpina (Atahualpa Yupanqui y Pablo del Cerro: Antonieta Paula Pepin Fitzpatrick, “Nenette”).

De loma en loma has de ir
y mi rastro buscarás.
Lo huella de las vicuñas,
eso sólo encontrarás.
Pero a mí, nunca jamás.

(Gracias, Ocean)

“Si uno ama su identidad, no es fácil comprarlo con unas zapatillas Nike”

Wednesday, May 12th, 2010

Entrevista en La Vanguardia con Totó la Momposina, “cantante colombiana escapada de un relato de García Márquez”.

• Por Ima Sanchís

“Soy atemporal, una niña que tiene 9 nietos y 3 hijos. Nací en Talaigua, en la isla de Mompós, de ahí mi nombre, y vivo en Bogotá y en el mundo. Mi política es la música, con ella represento a mi país. Creemos que dirigimos la vida, pero somos conducidos, no se ve pero se siente”.

—Todo tiene su propia melodía, lo vemos en el hombre y también en el universo: no hay dos estrellas iguales.

—Caray.
—Usted es Dios y yo también. Somos partícula exacta de la creación.

—¿En su familia hay chamanes, santeros?
—En Talaigua hay personas que manejan la sabiduría de la cotidianidad, el respeto al Sol y la Luna, a los cuatro elementos y a la madre naturaleza.

—¿Y?
—Que ahí está todo, incluido el significado de nuestra estadía aquí en la Tierra. Parece que tuviéramos el libre albedrío, pero no existe, las leyes del equilibrio nos manejan. Cuando uno se levanta, se pregunta: “¿Quién soy?, ¿qué estoy haciendo aquí?”.

—¿Eso se pregunta por las mañanas?
—¡Claro!, ¿usted no?

—Así como quien se lava los dientes, no.
—Pues responder a eso tiene que ver con tu esencia, la que transita de reencarnación en reencarnación.

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‘Deh, vieni alla finestra’

Tuesday, May 11th, 2010

Me he acordado de Don Giovanni por la película de Carlos Saura. Lo poco que he visto no me entusiasma.

No sé si esta canción aparece en la peli, pero apuesto algo a que no mejor cantada.

Una bellísima serenata. ¿Se imaginan que alguien se la cantara tras la celosía? Ya, que no hay celosía… Bueno, pues tras la reja, al pie del balcón, tras la ventana… (cibernáutica, incluso;-)

Deh, vieni alla finestra, o mio tesoro,
Deh, vieni a consolar il pianto mio.
Se neghi a me di dar qualche ristoro,
Davanti agli occhi tuoi morir vogl’io!

Tu ch’hai la bocca dolce più del miele,
Tu che il zucchero porti in mezzo al core!
Non esser, gioia mia, con me crudele!
Lasciati almen veder, mio bell’amore!

• Por Ezio Pinza

¿Es usted un Peter Pan?

Sunday, May 9th, 2010

Test del libro Peter Pan puede crecer (Grijalbo), del psicólogo Antoni Bolinches, donde analiza el llamado síndrome de Peter Pan, que “hoy en día afecta alrededor del 50% de la población masculina de Occidente, en mayor o menor grado”.

Puede responder también la pareja o alquien que conozca bien al interesado.
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‘Era de maggio’

Friday, May 7th, 2010

Era de maggio e te cadéano ‘nzino,

a schiocche a schiocche, li ccerase rosse…

Fresca era ll’aria… e tutto lu ciardino

addurava de rosea ciento passe…

• Por Tito Schipa

“Nuestro cerebro puede saber y no saber al mismo tiempo”

Thursday, May 6th, 2010

[I like birds, Vladimir Posokhin. Anima Mundi Web 2008]

Entrevista en La Vanguardia con Shlomo Breznitz, “que investiga el estrés y la restauración cognitiva”.

Lluís Amiguet

“Tengo 74 años: escapé de los nazis de Eslovaquia a Israel. Hablar eslovaco, húngaro, alemán, hebreo e inglés me ayuda a mantener el cerebro en forma: o lo usas o lo pierdes, y si lo usas más, tienes más. Fui diputado, pero no sé votar lo que no creo, por eso volví a investigar”.

—En el ejército israelí estudié las reacciones de los soldados ante el miedo y el estrés.

—¿Y qué descubrió?
—Algunas cosas, pero después de 50 años investigando el estrés y el sistema inmunológico; la esperanza y el deterioro cognitivo en la Universidad Hebrea, Stanford, Berkeley, la Rockefeller y el National Health Institute de EE. UU.

—Pues cuénteme…
—Somos primates…

—¡Qué me va a contar!
—Y por eso nuestro sistema fisiológico está adaptado a miles de años en la selva. Allí las situaciones de estrés eran cortas e intensas.

—O corres o te come el león.
—Como un susto tremendo, pero corto. Y por eso ese estrés repentino de corta duración fortalece nuestro sistema inmunológico.

—Si sobrevives al león.
—… En cambio, el estrés moderno: ese que produce quedarse en paro o —peor aún— tener miedo a quedarse en paro o un jefe insoportable o la pareja mal avenida…

—Angustia tenue, difusa e inacabable.
—Es peor que el encuentro con el león porque no estamos preparados para él y, al contrario que el otro, deprime nuestro sistema inmunológico. De ahí que esas situaciones acaben a menudo por propiciar enfermedades crónicas o hasta un cáncer.
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La chincheta

Wednesday, May 5th, 2010

Llevaba tres meses con una chincheta en el zapato. Tres meses y un día. Cada mañana se probaba otros zapatos, pero a los pocos segundos claudicaba. Desgastados, los tacones formaban hacia dentro una media luna. No importaba. Dos medias lunas hacen una luna llena.

Se detuvo a esperar al autobús. Afinó el oído. No la oyó. El caucho de las escaleras amortiguaba el clic clic de la chincheta. Algún día se iría… Algún día se desprendiera sola… Algún día dejaría de bailar claqué en sus sueños… Puntera_tacón, puntera_tacón, tintero_tirititero, tintero_tintero… Hasta que de pronto sentía la chincheta en la planta del pie y se detenía en seco. Entonces, se despertaba. ¡Tengo que arrancar de una puta vez esa chincheta!

El resto de la jornada estuvo ahí, cli clic, como una cigarra impertinente y ociosa. En cuanto llegara a casa… Abrió el buzón antes de subir las escaleras. Sin ningún sentimiento de culpa, abandonó los folletos de publicidad en el buzón contiguo al suyo, el del primero izquierda. Se arrepintió. Los rescató de un manotazo. De esta noche no pasa. Sí, no; sí, no… Un sí cuando sonaba la chincheta, el pie derecho. Un no cuando permanecía callada, el izquierdo. En el último peldaño escuchó el sí de la chincheta. Se acomodó en el sofá y se soltó los zapatos. Ella odiaba que anduviera descalzo por la casa. ¡Cualquier día te clavarás algo! Te clavarás algo, te clavarás algo… ¡Chorradas!

Fue hasta la cocina y tiró los zapatos al cubo de la basura. Reparó entonces en las cartas, en la parva de papelajos que había abandonado y rescatado casi al unísono. ¡Cuántos árboles muertos! El insomnio engorda las acciones de Unión Fenosa… Las llamadas que no suenan también pasan cuenta… Fulanito de tal, primero izquierda. Un barquito de papel. Lo lanzó al suelo. Lo rescató. Lo desarmó. Descubrió la nota.

¿Recuerdas, amor, aquellos zapatos que te regalé y que tanto te gustaban? Hoy encontré otros exactamente iguales. Del 41. ¿Te los quieres probar?
Tu chincheta

Regresó a la cocina y rescató los zapatos. Él calzaba un 43.