‘La prueba’
• Ignacio (13 años)
Era casi perfecto; destrozaba, despedazaba y arrollaba todo lo que encontraba a su paso. Y sus motores: ¡una maravilla! En sólo treinta minutos podía dar la vuelta al mundo, y con su sistema de detección no había blanco que se le escapase. En su cabeza había una potente computadora de muchísima memoria. Era, en resumen, el mejor misil jamás construido.
Para el prototipo sólo quedaba una última prueba, una simulación de guerra y bombazo en una isla del Pacífico. Todo parecía estar en orden y se efectuaban las últimas comprobaciones. Unos minutos después, el primer misil salía hacia una isla.
En su cabeza de computadora empezó a pensar… ¿qué pasará?, tengo que ir a esa isla y destrozarlo todo, ¿por qué? No he recibido datos. Tal vez no deba saberlo nunca, pero ¿para qué esta enorme cabezota sin no me dejan pensar? No lo entiendo. ¿Tal vez sea por motivos políticos? No, en mi banco de datos no hay nada. ¿Qué pasará por la cabeza de los que me mandan a esta misión? Tal vez sea una prueba, pero ¿de qué?, ¿qué desean probar?, ¿qué desean saber? No lo sé. No estoy programado. Tal vez desean saber mi fuerza, pero ¿para qué desean saberlo y para qué les puede servir? Puede que sea eso que ellos llaman guerra. Tonta manía esa de resolver los problemas por la fuerza.
Y el misil se desvió de su rumbo y se hundió en el mar.
En la sala de control todo era un caos. No lo comprenden. El más perfecto y sofisticado de los misiles se había hundido en el océano.
* *
De Ignacio se rescató en aquella mudanza algún otro escrito. Uno de ellos, una obra de teatro. Aún andan por casa (a saber dónde). ‘La prueba’, a la par que ‘El tesoro’, vio las letras de imprenta en enero de 1989, en la misma revista.

Me llamo Montse. Tengo tres hijos. Soy filóloga y periodista; escribo cuentos para niños. Mi última adicción es la ópera y fue por culpa de un viejo baúl abandonado en una buhardilla. Calcetines se lo tiene muy creído, pero también está Figo, un gato persa señorito. Menorca danzarina se fue a perseguir a los corzos. Sus saltos aquí siguen.
Comentarios
Muy bueno, y bien por rescatarlo.
Me ha encantado mas creo que la gente esta programada para devorar a la humanidad … yo prefiero los zoo ya estan lleno de pequeños elementos, los cuales engloban un conjunto de ecosistemas siendo mucho mas natural que . ÉL ser de la NADA “SER A NADA” que solo sabe devorar, ya ese es su fin , sin pensar mas que en si como devorador de su propio sin sueño y de su propia insalubridad mental del “SER A NADA”
Con su permiso, lo imprimiré para que lo lean a mis alumnos de ESO.
Enhorabuena, es una joya de relato “reversible”
A que sí… Gracias, Estebanillo;-)
Gracias, Hugo.
Yo no soy la autora, pero estoy segura de que Ignacio te da su permiso; vamos, que no hace falta que se lo pidas… Cuando escribió el relato cursaba 8º de EGB.
Gracias:-) Saludos,
M.
Ya apuntaba maneras. Cuando leo lo que escribe siempre me parece tan conciso, tan claro,tan acertado… vamos que me gusta cómo dice las cosas, y que da en el clavo.
No, no soy CeTTa. Y no tengo ni idea de quién es…
Muy bueno el relato…
¿Razones políticas? Ya se le veía venir al autor, jeje
M, ¿has abierto el baúl de los recuerdos?
Ay, Dios mío, qué metedura de gamba… Ni idea yo tampoco de quién es CeTTa. Lo que hace el subsconciente… Ustedes disculpen, ambos dos;-)
Sí… Buscando en el baúl de los recuerdos, uuuh. Mira que era mala esa canción.
Pues ahora que lo pienso, creo que también hay poemas… uuuh;-) Y mejor no pedir permiso, no sea que me digan que no. Aunque algunos me los dedicaron a mí. Entonces, son míos, ¿no? Pues eso;-) Otra cosa es que los encuentre.
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