La comedora de zapatos

Menorca tiene fijación con los zapatos. Se los come. Y a saber por qué, sólo los míos. Mordisquito a mordisquito, y a la chita callando, les da un tan otro aire que no los reconoce ni su dueña.
Los zapatos granates. Ya andaban para pocos trotes, pero a mí me gustaban. Quedaban que ni pintados con mis faldas tobilleras. Los rediseñó. Dejó en dos medias lunas los talones; las tiras de abrochar, en ti-.
Las sandalias negras, infatigables compañeras durante casi dos veranos. Le dio por las punteras. Las dejó mochas, blanquecinas.
Unas deportivas blancas, nuevecitas. Con éstas se metió a cocinera. Cuando me quise dar cuenta, con todo lo que era goma había hecho albondiguillas.
Ya he perdido la cuenta de los zapatos que han pasado por su cuenta a peor vida. Y mira que la reñí la primera vez. Fue al poco tiempo de llegar a casa. Ni caso. Se ha convertido en mi zapatera oficial, y no precisamente para las medias suelas.
Lo último que se ha metido entre lomo y lomo son los zapatos de ir a ver al rey (no me quedó otra). De puntera fina, de tacón alto. De esos que si te caes del andamio, te matas. Como quien dice, casi sin estrenar: sólo me los puse un día. A uno lo dejó chato, la puñetera.
Yo no sé por qué a Menorca le da por comer zapatos. Menos aún por qué se zampa sólo los míos. En una de esas se va a ganar un zapatazo. No digas, Menorca, que no te aviso.

Me llamo Montse. Tengo tres hijos. Soy filóloga y periodista; escribo cuentos para niños. Mi última adicción es la ópera y fue por culpa de un viejo baúl abandonado en una buhardilla. Calcetines se lo tiene muy creído, pero también está Figo, un gato persa señorito. Menorca danzarina se fue a perseguir a los corzos. Sus saltos aquí siguen.
Comentarios
Para que mi gata no me rompa nada procuro no dejar nada a su alcance,aunque el sofá no se libra de sus ataques
Jejeje. Menorca “La Zapatera”
Yo también procuro no dejar nada a su alcance, y especialmente mis zapatos. Pero se las sabe todas. Al menor descuido, ya los ha rediseñado. Si hasta sabe sacarlos del armario…
Je, je. Algo así:-D
Añade tu opinión