Yo quiero un gato negro
Volevo un gatto nero. Es un decir, porque ya tengo uno blanco señorito y otro de varios pelajes callejero. Pero así dice la canción, y nunca es tarde para que alguno que otro se aplique el cuento. Aunque no sea negro.
Uno, uno solo, sólo uno… Por aquí, aquí, aquí o aquí…
Adopta un gato: no [...]

Me llamo Montse. Tengo tres hijos. Soy filóloga y periodista; escribo cuentos para niños. Mi última adicción es la ópera y fue por culpa de un viejo baúl abandonado en una buhardilla. Calcetines se lo tiene muy creído, pero también está Figo, un gato persa señorito. Menorca danzarina se fue a perseguir a los corzos. Sus saltos aquí siguen.