Vaya, vaya, aquí no hay playa
Este que ahí ven, y hasta donde se sabe, es un perro con suerte. Mientras no llegue la poli y le lea la cartilla (a su dueño, claro está) o incluso le toque la lotería (al ídem: multa al canto; qué_se_ha_creído_usted, oiga).
“El 100% de las playas públicas tiene prohibido el acceso a los perros”.
Ah, que ensucian.
Los que abandonan en la arena colillas, latas, bolsas de plástico, restos de ni se sabe qué, sin ningún remordimiento y con total impunidad, no son precisamente animales de cuatro patas. Pero a éstos no les multan. ¿No ensucian?
“La asociación El Refugio inició ayer una campaña para exigir espacios separados en las playas públicas españolas para las mascotas”.
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Me llamo Montse. Tengo tres hijos. Soy filóloga y periodista; escribo cuentos para niños. Mi última adicción es la ópera y fue por culpa de un viejo baúl abandonado en una buhardilla. Calcetines se lo tiene muy creído, pero también está Figo, un gato persa señorito. Menorca danzarina se fue a perseguir a los corzos. Sus saltos aquí siguen.
Comentarios
Entonces no se puede ir a correr con un perro a la playa???!!
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