Minerva la lechuza
Ojos color café. De blanca como la nieve a parduzca o moteada. Sin orejas. ‘Carita’ en forma de corazón. De un extremo a otro de sus alas puede medir casi un metro.
‘Tyto alba‘ es su nombre oficial; lechuza de campanario, el de andar por casa, por aquello de anidar en lo alto de la torre y beberse, decían, el aceite de las lamparillas.
Una de las que aquí vemos tiene su guarida en un desván. No va con Minerva, aunque, al parecer, quien acompañaba a esta diosa no era lechuza ni búho, sino humilde mochuelo. Tampoco hace falta: ella misma es una diosa.
Primeros planos.

Me llamo Montse. Tengo tres hijos. Soy filóloga y periodista; escribo cuentos para niños. Mi última adicción es la ópera y fue por culpa de un viejo baúl abandonado en una buhardilla. Calcetines se lo tiene muy creído, pero también está Figo, un gato persa señorito. Menorca danzarina se fue a perseguir a los corzos. Sus saltos aquí siguen.
Comentarios
Pero qué bonitos son esos bichitos. Esas caritas casi alienígenas, esos movimientos sobrenaturales…
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