Mi gato Calcetines


El gato que se llamó provisionalmente Michi

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La historia de Michi comenzó el pasado 5 de octubre en la habitación 237 (su historia escrita, se entiende). Con estas palabras la contaba el otro protagonista, José Luis:

“He bajado al supermercado ese que pega palizas a sus huelguistas y, al volver a casa con la compra, he oído maullar a Michi. Michi lleva las tres últimas noches lloriqueando en el mismo lugar de la calle. Me he acercado y lo he visto por primera vez. Es guapísimo. Estaba correteando entre un coche y otro, maullando sin parar. Como las tres últimas noches. Y no he podido dejar de preguntarme: ¿qué hace este gatito aquí? ¿Está solo? ¿Lo ha abandonado su madre? ¿Cómo es que lleva 3 días en el mismo sitio? ¿Habrá comido?

(…)

Me he vuelto a casa cabizbajo, mientras se oían los maullidos de Michi al otro la de la calle. He subido a casa y he dejado la compra en la cocina. A través de la ventana del comedor se le seguía oyendo. Me he asomado y allí estaba Michi, correteando entre dos coches aparcados, escondiéndose del atronador ruido, de la ingente cantidad de coches y autobuses que pasan por la avenida. Se le veía allá abajo, como una pequeña pulguita en el lomo de un San Bernardo, intentando esconderse del mundo entero, del mismo lugar donde ha nacido.

En ese mismo momento es cuando he decidido llamarlo Michi. He pensado en lo fácil que sería bajar a la calle y ofrecerle algo de comida. Pero si su madre aún no le ha enseñado a buscarse la comida, eso sólo se lo haría más difícil después. He pensado en cogerlo y traérmelo a casa. Aquí estaría tranquilo y salvo, calentito bajo una manta, y siempre tendría comida. Pero ¿y si su madre no lo ha abandonado, y luego va a buscarlo y no lo encuentra? Además, ya tengo una gata aquí en casa y, aparte de que no me permiten tener más animales, mi situación personal no es muy buena: no sé dónde voy a estar dentro de tres meses, y es posible que donde sea que esté no pueda llevármelo conmigo. ¿Qué puedo hacer?

(…)

A lo mejor Michi está bien, su madre está por ahí cerca y crece y se hace un gato sano y fuerte. O a lo mejor lo atropella un coche dentro de cinco minutos. Quizá debería cogerlo y traerlo aquí, y ya vería después lo que hago con él. Pero a lo mejor también debería hacer lo mismo con la media docena de gatos que viven en la calle de atrás. Finalmente me he calmado un poco pensando que la naturaleza, injusta como es, debe seguir su curso. Y que si ella así lo quiere Michi vivirá por muchos años, y podré saludarle cada vez que salga a comprar. En cualquier caso, he decidido no hacer nada: la opción más cómoda y, evidentemente, la más cobarde”.

Pero la historia no termina aquí. El 7 de octubre, escribía José Luis:

“Holaaaaaa, necesito vuestra ayuda urgentemente. Tengo en casa una gatita pequeña, se llama (provisionalmente) Michi. Necesito encontrarle casa. Es muy pequeñita, sólo tiene rondando el mes y medio. Es guapísima, completamente negra de la cabeza a los pies”.

(Ja, ja. Se veía venir).

Pasaron los días. Desde el pasado miércoles, Michi está con Merxe, con Merxe y sus guates, como dice Servidora. Así cuenta Merxe, el tercer protagonista de esta historia, la llegada a casa del gato que se llamó provisionalmente Michi que resultó ser una gata y que definitivamente y para siempre se llama Michi:

“A veces pienso que tengo unos hijos un poco raritos. Por las mañanas, antes de ver la Bola de Dragón, miran con interés las noticias. Ayer hablaban de una súper muñeca que tiene más de 800 registros de voz y bla bla bla. Ayer era el día que llegaba Michi a casa. Les pregunté:

—¿Qué preferís, la muñeca o la Michi?

—La Michi, porque puede arrancarle la cabeza a la muñeca.

—Sí, además, se le puede mear encima…

Bueno, no son tan raritos entonces. Y tienen esa vena sádica, como su madre, ahí bien arraigada! Claro, no pregunté si preferían la Michi a la play, porque entonces me hubieran contestado…, no sé qué me hubieran contestado, pero no quiero pensar en la Michi con la cabeza arrancada o cosas por el estilo.

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A la Michi también le gusta la play. Esta mañana nos hemos vuelto locos buscándola. Había desaparecido. Yo le di las buenas noches cuando estaba debajo de mi mesita de noche (ella, no yo). Al final la han encontrado durmiendo detrás de la play. Claro, las dos tan negras, se confunden.

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Mi otra gata, la Peka, la ha recibido muy bien.

Permítanme el inciso, si no lo digo, reviento: si no fuera porque la foto es de Merxe, yo diría que este gato es el mismísimo Calcetines.

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Los mismos pelos, los mismo bigotes, el mismo aire de mandamás que asumió Calcetines cuando Figo llegó a casa.

Perdón por la interrupción (continúa hablando Merxe):

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Se le come la comida. Se le bebe el agua. Se mea en su cajita. Y se mete a relajarse en su casita”.

Ya ven, las historias con final feliz también existen. Bravo por Merxe. Bravo por José Luis. Bravo por Servidora, que no sé por qué, me parece que también hizo de hada buena.

(Gracias, Servidora; gracias, Merxe; gracias, José Luis)

02/11/06:

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“Creo que una canción de Serrat decía que ‘de vez en cuando la vida nos gasta una broma y no despertamos sin saber qué pasa, chupando un palo sentados sobre una calabaza’. Hoy estamos unos cuantos así”.

09/11/06:

Nos contaba Merxe el día 2: “Vamos a adoptar a otra gatita, hay que seguir dando oportunidades a los animales para que vivan y a nosotros, para que demostremos que somos capaces de cuidarlos como se merecen”.

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Aquí la tienen. Fíjense qué rebonita. Se llama…, no podía ser de otra manera: ¡Michi!

(Gracias, Servidora)

En: Historias felinas — Octubre 27, 2006

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Comentarios

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  1. ;-)

    Corro a avisar a estos :-)

    servidora - Octubre 27, 2006 @7:53 pm
  2. Todas las culpas para Servidora. Si no fuera por ella, no lo habría conseguido nunca :)

    José Luis - Octubre 27, 2006 @8:02 pm
  3. Glo, ¡qué rapidez!:-)

    M - Octubre 27, 2006 @8:05 pm
  4. :) ¡Qué bonito! ¡Y qué gatos tan guapos! Le ha tocao la lotería a Michi.

    bnZ - Octubre 27, 2006 @8:05 pm
  5. Seguro:-). Pero, si no fuera por ti, José Luis, Michi aún seguiría en la calle, “como una pequeña pulguita en el lomo de un San Bernardo”. ¡Tuvo mucha suerte en encontrarte!:-).

    M - Octubre 27, 2006 @8:24 pm
  6. Es verdad, Peka y Calcetines son iguales ;)

    Qué montaje tan chulo has hecho con la historia y las fotos, enhorabuena!

    merxe - Octubre 28, 2006 @1:42 pm
  7. Gracias, Merxe, gracias a ti:-). Si es que estaba ya todo hecho…

    Es sorprendente cómo se parecen los dos, pero seguro que Peka es más civilizada. Nos tienes que contar, más adelante, cómo se lleva con Michi. Seguro que la protege y todo.

    M - Octubre 28, 2006 @6:23 pm
  8. ¡Excelente por todos! Cada uno aportó su gran grano de arena.
    Pero, sobre todo, mis felicitaciones a José Luis, en el que su gran corazón venció a su cobardía inicial, y entendió que puede haber alguna forma de ayudar a un animalito abandonado. Quien es duepo de un gato no puede vivir viendo abandonado a otro y sabiendo que puede intentar hacer algo por evitarlo.

    guardagatos - Octubre 29, 2006 @10:53 pm
  9. Bueno, pues Montse, Gloria y José Luis ya saben que esta mañana ha habido un accidente y he atropellado a Michi ;(

    Siento mucho que acabe así esta historia que ha sido contada de esta forma tan bonita,

    Vamos a adoptar a otra gatita, hay que seguir dando oportunidades a los animales para que vivan y a nosotros, para que demostremos que somos capaces de cuidarlos como se merecen.

    Un beso triste :(

    merxe - Noviembre 2, 2006 @4:39 pm
  10. No te martirices, Merxe, ¡ha sido mala suerte! A veces pasan estas cosas:-(

    Ya te lo he dicho, pero lo comento aquí también. Me parece una idea excelente adoptar otra gatita.

    No será Michi, pero será un poco Michi, porque en ella depositaréis todo el cariño que no os dio tiempo a darle a Michi. A todos os vendrá bien, seguro, y no digo ya a la gatita…

    Un beso grande.

    M - Noviembre 2, 2006 @5:37 pm
  11. Mala suerte!!! Aun con el triste final, es una hermosa historia. Michi tuvo cariño, algo que seguro no había conocido nunca.

    Lúa - Noviembre 4, 2006 @2:31 pm
  12. Felicidades por ser como sois, ojala todos tuvieramos ese valor.
    Seguid asi ^^

    Chema - Enero 27, 2007 @5:53 pm
  13. Horcón

    Ely - Febrero 6, 2007 @5:37 pm

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Me llamo Montse. Tengo tres hijos. Soy filóloga y periodista; escribo cuentos para niños. Mi última adicción es la ópera y fue por culpa de un viejo baúl abandonado en una buhardilla. Calcetines se lo tiene muy creído, pero también está Figo, un gato persa señorito. Menorca danzarina se fue a perseguir a los corzos. Sus saltos aquí siguen.

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