Mi gato Calcetines


‘El perro de Erick’

“Pregunto por sus nombres. A la velocidad con que intercambian sus silbidos de alerta, los jóvenes cruzan miradas, sonrisas que apenas alteran la expresión de los rostros. En ese conciliábulo privado están decidiendo si deben responderme y si en el momento de hacerlo dirían la verdad.

El muchacho acuclillado contra la pared juega con su escapulario de la Santa Muerte. Me sonríe, saca la lengua adornada con una esfera metálica y enseguida la retrae con rapidez viperina. Escucho a mis espaldas las risas de sus compañeros. Los satisface verme sorprendida, sitiada en sus terrenos: la casa interminable de dos pisos donde se refugian cuando deciden huir de la calle, hacerse el propósito o las ilusiones de que no volverán a deambular sin rumbo, a dormir en alcantarillas, quicios y terminales, a entrarle al pomo, la yerba, las tachas, la mona, la piedra, el polvo… lo que sea, con tal de mitigar el hambre y el frío, los recuerdos.

El muchacho de la lengua torturada responde: “Me llamo Erick”. Los rumores y las risas prueban lo que sospecho: miente. “¿Tu padre se llamaba así?” Parpadea y sacude la cabeza: “No. Mi perro”.

Cristina Pacheco

En: Historias de perros — Agosto 15, 2006

Trackbacks

Para hacer un trackback a este post usa esta URL


Comentarios

Los comentarios de este post en RSS
Por ahora no hay comentarios

Añade tu opinión


(obligatorio)
¿Añadir la URL de tu blog?

Me llamo Montse. Tengo tres hijos. Soy filóloga y periodista; escribo cuentos para niños. Mi última adicción es la ópera y fue por culpa de un viejo baúl abandonado en una buhardilla. Calcetines se lo tiene muy creído, pero también está Figo, un gato persa señorito. Menorca danzarina se fue a perseguir a los corzos. Sus saltos aquí siguen.

migatocalcetines[arroba]yahoo.es

Secciones

Buscador

Pulsa ENTER al terminar de escribir

Archivo


Enlaces


Sindicar

Puedes Sindicar el contenido de este blog en tu lector de noticias usando alguna de las siguientes formas:



WordPress & Dalarnas

Mi gato Calcetines © 2012 — Algunos derechos reservados