Calcetines en su pueblo (I)
Cuando regresamos de vacaciones, hace unos pocos días, Calcetines me recibió como acostumbra: zalemas en la puerta de la calle y zarpazos a la hora de dormir. Hasta cinco. Es su manera de decir que no le hace ni pizca de gracia que le dejemos al cuidado de un extraño.
Calcetines no perdona. Ya se ha acostumbrado a pasar el fin de semana en compañía de Figo; pero más de dos días solo en casa es para él una auténtica traición. Pero ahora está feliz. Ha vuelto a sus orígenes, a su pueblo.
Se hace el interesante, pero se lo está pasando pipa.
Sale al jardín, olisquea la hierba, se sube a los árboles…
Y persigue a Micaela por los tejados. Anoche no la encontró, pero para mí que se la tiene guardada. Por lo de Figo.

Me llamo Montse. Tengo tres hijos. Soy filóloga y periodista; escribo cuentos para niños. Mi última adicción es la ópera y fue por culpa de un viejo baúl abandonado en una buhardilla. Calcetines se lo tiene muy creído, pero también está Figo, un gato persa señorito. Menorca danzarina se fue a perseguir a los corzos. Sus saltos aquí siguen.
Comentarios
hola!! soy Tulús, un gatito rubillo… besos gatunos
Añade tu opinión