‘Grizzly Man’

De Timothy Threadwell, ecologista, amante de los osos, se dice que era un genio, un narcisista, un visionario, un loco. Su nombre real era Timothy Dexter. Cuatro meses al año y durante más de una década convivió con los grizzlies de una reserva natural de Alaska.
Los grizzlies, una subespecie de oso pardo que puede superar los 400 kilos, terminaron convirtiéndose en su obsesión: ¿puede un grizzly, el oso más feroz de entre los osos, entablar amistad con un humano?

Se podía. Threadwell estaba convencido de haberlo conseguido. Fundó la Grizzly People, estudió a los grizzlies, los filmó cara a cara una y otra vez, montones de veces. Todas esas cintas, casi cien horas de grabación, constituyen la base del documental ‘Grizzly Man’, estrenado en 2005 en Estados Unidos y en España, el pasado día 16.
La última escena de Timothy Threadwell, esa que nunca llegó a filmar, le costó la vida: murió decapitado, junto con su novia, por un oso.
Tráiler del documental.
Entrevista con el director, Werner Herzog:
“Treadwell no filmó su propia muerte porque la lente estaba cubierta por la tapa, pero sí quedó grabado el audio. Jewel le permitió escuchar la cinta. Le vemos a usted escuchar con auriculares y rompe en llanto. ¿Por qué decide no compartir esa experiencia con el público?”.
Los grizzlies de Threadwell.
(Gracias, JAB)

Me llamo Montse. Tengo tres hijos. Soy filóloga y periodista; escribo cuentos para niños. Mi última adicción es la ópera y fue por culpa de un viejo baúl abandonado en una buhardilla. Calcetines se lo tiene muy creído, pero también está Figo, un gato persa señorito. Menorca danzarina se fue a perseguir a los corzos. Sus saltos aquí siguen.
Comentarios
Gracias a ti, Montse. Me ha gustado mucho el post
Grazie!:-) El tuyo está fenomenal.
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