‘Amores perros’
Hay historias que uno desearía haber vivido, aunque sólo fuera por poder contarlas luego. Ésta es una de ellas (hay más; no se las dejen escapar):
«El caso es que a los dos meses estábamos de parto. Once cachorros. No daba crédito a mis ojos. Nació el primer cachorro y Roni sabía qué hacer, cómo romper la bolsa, cómo estimularlo a lametazos hasta conseguir que respirara… Te sentías una mirona inútil. Estaba tan ocupada, que se le juntó la faena y expulsó al segundo perrito mientras aún estaba atendiendo al primero. Merce, su madre y yo nos pusimos nerviosas porque no sabíamos muy bien qué podíamos hacer para ayudarla. Evidentemente el segundo cachorro lo estaba pasando mal y se empezaba a ahogar (aún estaba en la bolsa). Roni acabó por fin con el primer cachorro e hizo caso al segundo. Casi chillamos, lo metió en la boca… y habíamos leído que las perras a veces devoran a los cachorros que mueren en el parto. Pero, de repente, nos dimos cuenta de que le estaba haciendo el boca a boca».
‘Amores perros’:
(Gracias mil, Servidora)

Me llamo Montse. Tengo tres hijos. Soy filóloga y periodista; escribo cuentos para niños. Mi última adicción es la ópera y fue por culpa de un viejo baúl abandonado en una buhardilla. Calcetines se lo tiene muy creído, pero también está Figo, un gato persa señorito. Menorca danzarina se fue a perseguir a los corzos. Sus saltos aquí siguen.
Comentarios
Añade tu opinión