‘La paciencia del relojero’
(Ilustración: Liniers)
«Cuando Fernández tomó el tren en Béccar le pareció que viajaría parado hasta Retiro, pero una mujer se bajó de pronto en la estación siguiente y quedó a su disposición un inesperado asiento junto a un anciano de barba blanca, camisa leñadora y tiradores. Fernández se acomodó al sol y se dispuso a disfrutar [...]

Me llamo Montse. Tengo tres hijos. Soy filóloga y periodista; escribo cuentos para niños. Mi última adicción es la ópera y fue por culpa de un viejo baúl abandonado en una buhardilla. Calcetines se lo tiene muy creído, pero también está Figo, un gato persa señorito. Menorca danzarina se fue a perseguir a los corzos. Sus saltos aquí siguen.