Lo que son los celos
Calcetines anda mosqueado.
Entre bufido y farfullo sólo he podido sacar en limpio que le ha parecido poco fino por mi parte que ilustre el post de El lavado del gato con otro gato que no es él.
Rectifico: no está mosqueado, está muy, pero que muy enfadado. Ha sido una traición.
Que a ver por qué el gato ese que anda haciéndose el lavado del ídem, o lo que los humanos entendemos por eso, se parece tantísimo a él.
Rectifico: ese gato es un pingüino y es más feo que Menorca y que a él no se parece ni en el verde de los ojos: ¡qué más quisiera!
Que a ver por qué fotos de gatos, ¿es que no retraté también a las gaviotas?
Rectifico: podía haber dicho que una de ellas era Juan Salvador Gaviota o qué miren qué bien vuela ésta, y todos tan contentos.
Que él podría haber posado para mí, que qué necesidad tenía de ir a sacar fotos de gatos al fin del mundo.
Rectifico: que además de que lo tuve en vilo durante cuatro días enteros, me traigo fotos de otros, y muchísimo más feos.
(Ahora que no mira: todos los “rectifico” han sido bufidictados por Calcetines).







Me llamo Montse. Soy filóloga y periodista; escribo cuentos para niños. Mi última adicción es la ópera y fue por culpa de un viejo baúl abandonado en una buhardilla. Tengo tres hijos. Mi casa no es un zoo, pero se le parece. Tengo un perro y dos gatos: Menorca, Calcetines y Figo. No se lo cuenten a Calcetines, pero él es mi preferido.
Comentarios
Añade tu opinión