¡Una barbaridad!
Por Montse — sin comentarios »
El uno yéndose por las ramas. ¿Quién dijo miedo?
Y del otro alguien diría que está castigado sin postre o sin merendar. ¿Le habrían llegado noticias del delantal?
Que sí, Figuiño, que no es broma. Por un quítame allá esos pájaros, le encasquetan a más de uno el delantal. Y ya no se libra de él ni para ir a la verbena.
Que hoy las ciencias adelantan/ que es una barbaridad. ¡Una barbaridad!

Me llamo Montse. Tengo tres hijos. Soy filóloga y periodista; escribo cuentos para niños. Mi última adicción es la ópera y fue por culpa de un viejo baúl abandonado en una buhardilla. Calcetines se lo tiene muy creído, pero también está Figo, un gato persa señorito. Menorca danzarina se fue a perseguir a los corzos. Sus saltos aquí siguen.
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